Si no se cambia el modelo energético, es posible que el Caribe no se estabilice: Superservicios
El alto funcionario sostuvo que actualmente persisten niveles de pérdidas altos tanto en Air-e como en Afinia, y un nivel de recaudo bajo, alrededor del 74% en Air-e.
Desde Barranquilla el Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán, fue contundente al referirse a la actual situación del Caribe colombiano en materia energética.
Advirtió que, si no se cambia el modelo actual, es posible que la región no logre estabilizarse, sin importar escenarios venideros de recuperación de las actuales compañías que suministran la energía a los usuarios, una posible liquidación o, en su defecto, en la conformación de nuevas empresas.
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“El modelo energético, tal como está planteado hoy, influye para que el Caribe no pueda estabilizarse. Porque, en este último intento, con Air-e y Afinia, se entregó un mercado completamente saneado y condiciones completamente favorables, sin embargo, hoy tenemos una empresa Air-e intervenida, con bastantes dificultades, y Afinia que también presenta problemas relevantes y ha pedido una decisión de mercado en parte de los departamentos que maneja”, afirmó.
El alto funcionario sostuvo que actualmente persisten niveles de pérdidas altos tanto en Air-e como en Afinia, y un nivel de recaudo bajo, alrededor del 74% en Air-e.
Además, de una realidad social bastante compleja. Indicó que cerca del 60% de los usuarios de estas empresas son de estratos 1 y 2, y un 13% corresponde a barrios no normalizados, donde el recaudo es apenas del 4%.
“Existen condiciones sociales muy particulares en el Caribe, de alta vulnerabilidad, dentro de un modelo energético que, como está planteado, genera altas rentabilidades a las empresas. Por eso, si no pensamos en cambiar ese modelo es posible que no logremos estabilizar la región Caribe, sin importar lo que se haga hacia adelante o lo que ocurra después de la intervención”, anotó.
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Aseguró que es el momento, después de múltiples intervenciones y liquidaciones en en la región Caribe, de dejar de pensar que el problema es solo de gestión empresarial o de eficiencia de las compañías, y empezar a considerar que los problemas pueden estar en el modelo mismo, tanto en lo regulatorio, tarifario y su estructura.
“Esta discusión implica un debate nacional profundo, porque significaría un cambio completo del modelo energético. En términos generales, el usuario debería pagar únicamente costos eficientes. Hoy, por ejemplo, se despachan tecnologías costosas y se les paga a tecnologías baratas, como las hidroeléctricas, precios altos por cómo está estructurado el sistema”, explicó.
Durán manifestó que XM, gestor de mercado, podría evolucionar hacia un esquema que priorice precios eficientes y tecnologías más económicas.
“La idea es avanzar hacia un modelo que no traslade costos ineficientes a los usuarios, donde la tarifa refleje el costo real de producción más una rentabilidad razonable, no excesiva”, dijo.
El Superservicios indicó que, en el caso de la generación hídrica, existe una discrecionalidad importante en donde el riesgo puede traducirse en incrementos de precios sin que necesariamente aumenten los costos de producción.
Esto permite, según explicó, que los precios de la energía fluctúen incluso cuando hay abundancia de agua.
Aseguró, además, que también existen márgenes altos en la intermediación, sumado al cargo por confiabilidad.
“Hay empresas que compran energía para revenderla sin tener usuarios finales, lo que incrementa los costos. Además, el cargo por confiabilidad que pagan los usuarios para garantizar disponibilidad de energía en momentos de escasez, aunque no siempre se utilice”, anotó.
Advirtió que mientras este modelo no se revise, cualquier solución que se piense para la región Caribe podría repetir los mismos problemas, incluso creando nuevas empresas sin deudas o con buena infraestructura.
“Se requiere un modelo más eficiente que no deje por fuera a quienes no pueden pagar, evitando escenarios de informalidad”, puntualizó el Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios.